Estoy de mudanzas y decido hacer algún viajecito con mi ropa al nuevo piso. Preparo las maletas en casa, me apresuro a por el coche y lo dejo en el carril de servicio justo enfrente del portal con las luces de “warning” encendidas. Subo a por las maletas, bajo con una en cada mano, y SORPRESA! …eso que veo no es un jodido policía poniéndome una puta multa, verdad? No, no lo és. Son un jodido policía y una puta grúa a punto de enganchar mi coche!! PERO QUÉ COÑO?!?!?! Ahora sí que corréis, eh? Es que ya lo veo en mi cabeza, el gruísta y el policía escondidos tras la esquina esperando a que cometa un fallo para ir corriendo a llevarse mi coche. Ya sé que mola y lo queréis para vosotros, pero es mío, así que os jodéis. Total, que cojo la grúa, le pincho las ruedas, la reviento a patadas y le digo al policía que se largue amablemente. Acepta encantado, después de dejarme la multa de 60 euros en el limpiaparabrisas.
Y esta historia se repite una y otra vez. Todos caemos porque, aunque aparcamos igual de mal que siempre, en navidad y enero la grúa no descansa ni un instante y los policías tampoco. Anoche mismo ví a uno poniendo multas a las 3 y media de la mañana. El motivo real lo desconozco, quizá alguien lo sepa y me lo cuente algún día.
Sea como sea, aprovecho para cagarme en el transporte que sólo sirve para sacarnos el dinero. En esta ciudad, Valencia, le dan prioridad a los coches. Hay un overbooking impresionante de coches y, lo que es peor, coches muy feos.

En las ciudades decentes los coches paran cuando pasa el tranvía, aquí en Valencia no. Aquí el tranvía se pasa tranquilamente hora y media para ir de un lado de la ciudad al otro, siendo de los recorridos más cortos que hace el metro. Aquí el precio del transporte público es cada vez más desproporcionado, subiendo 10 veces más rápido que el IPC. Un billete de ida y vuelta del trayecto más largo ya son más de mil pelas. Quieren que nos compremos coches, gastemos en gasolina (que no baja por culpa de las mafias que eliminan la competencia en precios de compañias diferentes), gastemos en seguros y tasas y, finalmente, que paguemos multas siempre que lo deseen. Porque, sencillamente, no hay suficiente espacio para aparcar todos los coches legalmente.
Etiquetas: coches, multas, transporte público, tranvía, valencia
Enero 23, 2009 a las 9:11 pm |
Según la wikipedia:
“El recorrido del tranvía está preparado para que al aproximarse a los semáforos, éstos cambien a verde y detenga el tráfico de las innumerables calles que cruzan su recorrido (no es un tranvía integrado en el tráfico) y que hace que, en muchas ocasiones, recorrer el recorrido sea más lento de lo recomendable. El Ayuntamiento de Valencia no ha considerado oportuno activar este sistema para mejorar la rapidez de la línea (en Burjasot sí está activado el sistema).”
Con esto se ve que el ayuntamiento da más importancia al transporte privado que al público. Si activasen este sistema se llegaría antes a los sitios con el tranvía, luego más gente usaría el tranvía, luego disminuiría el tráfico, luego la red de autobuses iría más fluida, luego más gente usaría el bus… etc
Enero 24, 2009 a las 12:26 am |
Es lamentable… tienes mucha razón… y te acompaño en el sentimiento, 134 euros el otro día sólo por coger el coche del garaje de las gruístas. los
policías son unos chupasangres, y en eso el ayuntamiento es directamente responsable.. es cierto sobran coches… en vez de promover el transporte público lo hacen más inviable. Y en medio siglo no habrá quien respire en VLC de la contaminación. ¡más zonas verdes y menos coches!
Bosco, por cierto, si aceptáis mi participación en vuestro blog con alguna entrada me decís… para muestra ya sabes nuestro blog. ;)
un saludo!
Enero 28, 2009 a las 9:31 am |
A mi lo que más me fastidia es la subida anual del precio del transporte público. Este año, con la tontería de las nuevas tarjetas magnéticas esas, viajar en metro es un 5% mas caro.